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¿Qué portátil necesita un profesional? Porque perfiles hay muchos, y portátiles más. Desde el comercial que busca una gran autonomía y acceso a su hoja de cálculo siempre actualizada, hasta el editor de vídeo que además de gran pantalla y resolución necesita estar siempre conectado. Ahora todo es posible en un portátil que, además de fino y ligero, también sea potente.

Desgranando a los profesionales

¿Qué trabajo tienen aquellos que necesitan la máxima portabilidad? Son muchos perfiles, más de los que creemos. Cada vez más gente trabaja fuera de la oficina, ya sea directamente desde sus casas, bares, parques… o desde la oficina del cliente. Y necesitan una mezcla entre rendimiento, buenas prestaciones y reducidas dimensiones.

Un comercial, por ejemplo, precisa la máxima portabilidad y una larga autonomía que aguante sobradamente una jornada de trabajo. Su ordenador ha de ser una herramienta con un comportamiento rápido y fluido para poder manejar hojas de cálculo, catálogos y, por supuesto, correo electrónico.

Pero otros trabajos más técnicos requieren un mayor rendimiento. Freelances del mundo de la ingeniería y las ciencias (programadores, administradores de sistemas, científicos de datos, arquitectos) o del diseño (web, gráfico, etc.) reclaman un equipo potente para poder ejecutar ingentes cantidades de información. Suficiente memoria RAM (con un mínimo de 8 GB), un amplio y rápido espacio de almacenamiento, pantalla de alta definición, etc.

Ultraportátil o convertible

¿Y si lo que queremos es potencia pura? Fotógrafos o editores de imágenes o vídeo, por ejemplo, son perfiles que manejan cantidades gigantescas de datos que necesitan postprocesar en pocos minutos. Además de un procesador a la altura, también deben entrar en juego una pantalla de gran resolución para poder ver todos los detalles o una buena conectividad con la que compartir los resultados. Incluso una pantalla táctil –o un convertible– puede ser una interesante opción para aprovechar todas las capacidades que las nuevas interfaces pueden ofrecer.

No olvidemos que hablamos de portátiles que deben ser rápidos y potentes, pero portátiles, al fin y al cabo. Solo los mejores son capaces de proporcionar un elevado rendimiento a la vez que una gran portabilidad, poco peso y dimensiones reducidas.

Ultrabooks: el inicio de los portátiles delgados

Nadie duda de la revolución que los portátiles han vivido en las últimas décadas. Y es que los de ahora nada tienen que ver con los de antaño. Aquellos primeros modelos de los 80 y 90 eran gigantes, apenas tenían autonomía y eran más un lastre que una verdadera herramienta útil, al menos si los comparamos con los actuales.

Ahora, muchos prefieren incluso un portátil a un sobremesa, ya que aportan justo lo que necesitan: buenas características y potencia, ligereza y tamaño reducido. La portabilidad es más necesaria que nunca, teniendo en cuenta que disponemos de conectividad en casi cualquier lugar del mundo para poder desplegar nuestra oficina allá donde sea necesario.

La edad de oro de los portátiles es aquella en la que los fabricantes han comenzado a centrarse en ofrecer un peso reducido, unas dimensiones mínimas y una autonomía capaz de cubrir una jornada completa de trabajo. Durante muchos años, el gran protagonista de esta edad de oro ha sido el ultrabook: un concepto liderado por Intel desde 2011, cuando lo presentó dentro de la feria Computex de Taiwan. Durante aquel año y en los sucesivos, multitud de fabricantes cumplieron con los requisitos marcados por Intel y lanzaron al mercado sus modelos de ultrabooks.

Estas condiciones establecidas por Intel definían un grosor y un peso máximo para aportar ligereza, así como un rendimiento y autonomía mínimos para poder ser un portátil… potente. Solo los mejores podían ser ultrabooks.

El concepto de ultrabook ha permitido que el mundo de los portátiles haya dado un salto de gigante en menos de una década y que ahora sea común llevar en la mochila un equipo potente, completo, de gran autonomía y ligero.

Project Athena: los mejores portátiles para profesionales

Han pasado cerca de diez años desde el lanzamiento de los ultrabooks, y como decíamos el mercado ha cambiado muy notablemente en este tiempo. Una revolución con la que poco tiene que ver lo que hay ahora con lo que había antes.

Y esta revolución podría volver a repetirse con un nuevo concepto de portátil en la misma línea que los ultrabooks, pero evolucionado y mejorado. Su nombre es Project Athena, un programa liderado por Intel para inaugurar una nueva era en el mundo portátil.

Los detalles de Project Athena nos permiten vislumbrar cómo serán los siguientes pasos a dar por los portátiles del futuro. De nuevo, Intel plantea un programa de innovación con una serie de características y diseños propuestos que adelantan lo que está por ver en los próximos años.

Inmediatez, inteligencia artificial, personalización o capacidad de adaptación son algunos de los nombres que más resuenan en Project Athena. Solo los equipos que cumplan con los requisitos del proyecto (autonomía, bajo peso, características de IA y, por supuesto, potencia) llevarán un distintivo especial para diferenciarlos del resto de equipos en la publicidad y en las tiendas.

Ultraportátil o convertible

En los primeros modelos de equipos Project Athena estará presente la 10ª generación de procesadores Intel Core, así como una serie de características, funcionalidades, materiales o tecnologías entre las más punteras del mundo.

Así es la tecnología detrás de un portátil profesional

Un portátil profesional debe, ante todo, adecuarse a lo que necesita su usuario. Al principio de este artículo mencionábamos algunos perfiles tipo: comerciales, freelancers de la ingeniería, editores multimedia… cada uno de ellos necesitará un portátil diferente a otro.

¿Qué dispositivo necesita un usuario con grandes necesidades de movilidad, ultraportátil o convertible? Ambos se caracterizan por sus reducidas dimensiones y ligereza –en torno a 1 kg de peso y pantallas que no superan las 14″–. La principal diferencia entre ambos está en el formato y las posibilidades que éste brinda al usuario: un ultraportátil es un portátil clásico en formato extrafino, pensado para los que busquen la máxima portabilidad y autonomía.

Por su parte, los convertibles 2 en 1 han supuesto un antes y un después en el modo de utilizar el ordenador, pues fusionan las ventajas de una tableta con la potencia de un portátil. Disponen de un modo de uso centrado en la pantalla táctil y otro en el que recurrir a teclado y ratón o trackpad y generalmente instalan Windows como sistema operativo. Son ideales para perfiles más creativos y creadores de contenidos.

Características como pantallas táctiles, discos SSD, docks de trabajo, carcasas especialmente duraderas con fibra de carbono o aluminio, accesorios o conexiones universales —USB Type C, Thunderbolt— son algunos ejemplos de avances tecnológicos recientes pensados para facilitar y completar el uso del ordenador de la mayoría de usuarios.

Ultraportátil o convertible

Pero cada vez es más importante el «cerebro» del ordenadorel microprocesador pasa a ser el núcleo que lo controla todo, y del que depende todo. Desde la propia ejecución de tareas y procesos al uso de inteligencia artificial para ofrecer una cierta personalización, pasando por la rapidez para proporcionar una respuesta inmediata y una mejor experiencia al usuario. Son procesadores de bajo consumo que, en la gama alta, tienen el nombre propio de Intel Core en sus versiones i3, i5, i7 e i9.

Poco –o nada– tienen que ver los portátiles de hoy en día con los de hace un par de décadas. La delgadez y el bajo peso se han hecho camino gracias a iniciativas como los ultrabooks, que ya ha sido sustituida por Project Athena: el futuro de los portátiles ya ha comenzado a andar.

Imágenes | Intel